EI centro moderno de la ciudad de Panamá está lleno de torres y despachos de bancos nacionales y extranjeros. Con sus oficinas de primer piso, los bancos son la expresión más sobresaliente del centro financiero internacional de Panamá. Más de 108 instituciones internacionales y panameñas constituyen la plaza bancaria del país. Entre ellos se encuentran muchos de los bancos mds grandes y prestigiosos de Norteamérica, Japón, Europa y América Latina. Debido a su estratégica posición geográfica, desarrollada con el canal interoceánico y otros medios de transporte y comunicación, la economía panameña está compuesta de un alto porcentaje de servicios internacionales, comerciales, profesionales, de transporte, seguros, turismo y banca. El centro bancario no sólo representa una dinámica actividad económica internacional, pues además es complemento importante de las actividades de exportación de servicios panameños. Así, la Zona Libre de Colón, la segunda mayor del mundo y que reexporta productos a la América Latina, se fortalece y agiliza con el apoyo de la banca internacional ubicada en el país, y ésta simbióticamente crece y se diversifica con la actividad de la Zona Franca.
El centro bancario es supervisado y reglamentado por la Comisión Bancaria Nacional, entidad pública encargada de otorgar licencias bancarias y de inspeccionar el sistema. Actualmente hay 63 bancos de licencia general facultados para hacer negocios bancarios dentro y fuera de Panamá, 28 con licencia internacional que realizan negocios desde el país fuera de Panamá, y 19 de licencia de representación, que sólo pueden representar, pero sin ejecutar negocios en el país.
Con activos financieros de 28.000 millones de dólares, el centro bancario efectúa negocios con todo el mundo, y primordialmente con la región latinoamericana. Oficinas regionales y subregionales realizan transacciones diversas con depositantes y prestatarios de casi todos los paises de Latinoamérica y el Caribe.
Su mayor auge lo logró en 1982, antes de la crisis financiera de América Latina, cuando alcanzó 49.000 millones de dólares de activos. La crisis de la región los redujo a menos de 37.000 en 1984 y la crisis política nacional, en dos etapas, los Ilevó a 15.000 millones en 1989. En los últimos añios, la normalidad polIítica y democática del país ha contribuido a la recuperación bancaria. Ante un nuevo panorama económico en la región, el centro comienza a diversificar la gama de servicios internacionales para sus clientes.
En la formación del centro bancario internacional de Panamá han contribuido factores que caracterizan el sistema monetario y tributario del país desde sus inicios, y aspectos inherentes a la legislación bancaria vigente desde 1970. Desde sus comienzos, Panamá ha funcionado sin banco central emisor, manteniendo paridad entre el balboa, la moneda nacional, y el dólar, y permitiendo la libre circulación de éste con un sistema financiero abierto a las transacciones internacionales y con un esquema tributario que no grava las utilidades producidas por empresas panameñas en el extranjero.
|